Estás en

.com.ar Escribinos Nutriditos

Llevar una rutina de movimiento con los chicos para bajar ansiedades.

En tiempos en los que nos encontramos guardados en casa con los niños, podemos aprovechar para ayudarlos en la construcción de estilos de vida saludables. En edades tempranas es ideal este tipo de educación, ya que todo aquello que los niños aprenden desde pequeños es probable que puedan sostenerlo en el tiempo hasta la edad adulta.

En cuanto al desarrollo de hábitos alimentarios, es importante seguir trabajando en aquellos que dan salud. Una estrategia es incorporarlos en rutinas diarias como la cocina para transmitirles recetas y demás saberes culinarios, que posiblemente repercutan a futuro de forma favorable en su alimentación. Además, incluirlos en la realización de preparaciones es divertido y fortalece vínculos, mientras que facilita que se familiaricen con diferentes alimentos que con frecuencia son rechazados. Las principales razones del rechazo alimentario suelen estar relacionadas con el miedo a lo desconocido, lo que  lleva a que tengan una alimentación monótona. Al hacerlos participes de la elaboración del plato, aumentan las chances de que se animen a probar estos alimentos nuevos, como las diferentes frutas y verduras que generalmente son las que tienen menor aceptación.

Por otro lado, estar mucho tiempo en casa puede causar en los niños ansiedades, que sin darse cuenta se intenten canalizarla mediante el picoteo de alimentos ricos en grasas y azúcares como galletitas, snacks o golosinas. Es por ello, que mantenerlos activos y realizar rutinas lúdicas puede ser una gran herramienta para atacar este inconveniente. Cuando los niños juegan y se mueven liberan endorfinas que son las hormonas de la felicidad y que ayudan en la disminución de ansiedades generadoras de picoteos.

A la vez, el juego en movimiento, contribuye a mantener un peso saludable al incrementar el gasto energético de los niños. También destacar que mantenerlos activos minimiza las horas de pantalla (televisión, compu y celu), lo que reduciría a futuro el riesgo de que sean sedentarios.

Para finalizar, destacar que este período excepcional es un desafío para todas las familias, y que a pesar de las dificultades que puedan presentarse también puede ser una oportunidad para inculcar estilos de vida saludables en los niños.

21 de mayo, 2020